El antifútbol practicado por los panteras que tan sólo realizaron un tiro entre los tres palos en todo el encuentro y un árbitro que solo justifica su actuación siendo ciego o estando borracho, despertaron del sueño al Aibó. Siempre fiel a su estilo de lucha, juego en equipo y sobre todo haciendo a fútbol, un deporte que consiste en pasar el balón, rasearlo, atacar la portería contraria, perseguir el gol.
Pero el fútbol ayudado por sus jueces, esos personajes vestidos de amarillo o negro, se empeña en ser “grande” y premiar a los equipos que se encierran en su área y que buscan aburrir al respetable y desterrar el elemento que distingue a este deporte: el gol.
Que sería el baloncesto sin canastas, el tenis sin golpes ganadores, el béisbol sin carreras ,seguramente no existirían, pues el fútbol sí existe sin goles.
Ayer quedamos eliminados “gracias” a todo esto, pero debemos estar orgullosos de haber glorificado el fútbol de haber intentado hacerlo grande aunque él se empeñe en empequeñercerse. Cuántas veces hemos llorado la eliminación de la selección española que siempre intenta jugar bien a este deporte por equipos que sólo defienden, ahora nos toca a nosotros. Esperemos que algún día se nos recompense como ocurrió este verano con la roja de España. Esta es la crónica:
El Aibó ya estaba calentando 15 minutos antes del comienzo del partido, mientras se diputaba la primera semifinal entre el ADL y Oscar Sánchez, se veía al equipo seguro de sí mismo, se sabían superiores y querían demostrarlo.
El equipo al completo, como ocurrió en cuartos, se reunió en “roglet” antes del pitido inicial y recibió de Gio la mejor arenga que se puede hacer antes de un partido: “Chavales, salir y disfrutar”. Así empezó el encuetro con Un Aibó que formaba con Daviz, Zickler, Raúl, Gio, Jose y Valdano. Los primeros minutos fueron de tanteo entre los dos equipos que mostraron sus intenciones, el Aibó la de crear y los panteras destruir.
Durante los diez primeros minutos el Aibó sólo inquietó a Eloy con tiros de fuera del Área por medio de Raúl y Gio. Pero en el minuto 12 llegaba la primera ocasión clara cuando Raúl se interna por banda izquierda y deja sólo a la “sangrantana” Rafa que no acierta a superar a Eloy, el rechaze lo recoge Raúl pero un defensa saca bajo palos.
Después lo intentó Fininho con un par de internadas que no encuentran rematador, y Perisgol desde fuera en una subida de Kikinho. Los panteras solo habían lanzado un par de faltas que se perdieron desviadas.
En la segunda parte el Aibó se dejó de milongas y salió con la 5ª marcha a paro el partido, vimos los mejores momentos del equipo. Valdano remató un cabezazo a la cepa del poste, Raúl se internó en una jugada que el árbitro desbarató por fuera de juego, Kikinho no llegó a un pase magistral de Jose, el arbitro pitaba saque de puerta cuando Raúl había recibido un plantillazo en la frontal y los panteras habían despejado a corner y éste volvía a pitar peligro en un córner que intentó rematar Kikinho.
Entonces llegó la machada, un exceso de confianza en un pase de Zickler lo cortan los panteras que se plantan dos contra Daviz, el gran portero rojillo les aguanta, parecía que nadie quería chutar hasta que Jona remata Daviz desvía con la mala suerte que el balón supera a Zickler por arriba cuando ya había llegado a tapar portería.0-1 y mazazo tremendo.
Entonces al Aibó realizó cambios para refrescar al equipo y surtió efecto cuando Gio tocaba un balón largo en el área y Valdano lo remachaba en el segundo palo para empatar el partido 1-1. El Aibó siguió en sus trece con un falta sacada en corto por Kikinho a Gio que se perdía por poco, pero entonces llegó la jugada clave del partido. Un balón a la espalda de la defensa de los panteras lo corría la sangrantana Rafa que lograba llevarse el balón ante la salida de Eloy que lo tumbaba con un patada a la altura del muslo dentro del área.
Se hacía el silencio en el estadio y cuando todos esperaban el penalti el señor colegiado señalaba saque de puerta mientras Rafa y Perisgol que también había sido cazado por un defensa se retorcían de dolor en el suelo. Increíble pero cierto, las insistentes protestas de todo el equipo las respondió el árbitro con chulería y para más INRI en la siguiente jugada pita el final del encuentro sin descontar un solo minuto.
Se volvía a llegar a los penaltis, esta vez tiraban Fino, Gio y Kikinho. Fino lanzaba el primero flojo a las manos de Eloy fallando su primer penal con la camisa rojilla y los panteras marcaban el primero. Se mascaba la tragedia. Pero en la siguiente ronda Gio anotaba con su gran seguridad y Daviz hacía un paradón a Jona para empatar.
Le tocaba a Kikinho, éste lanza colocado a la cepa del poste pero Eloy realiza un paradón, estábamos en las manos de Daviz. Pero esta vez el gran portero rojillo no pudo evitar la derrota. 2-1 en los penaltis y a casa.
Lo positivo es que a pesar de la injusticia el Aibó aceptó la derrota con toda deportividad y dando la enhorabuena a los panteras (que si estan en la final es porque lo han luchado tampoco les quitemos todo el mérito), demostrando el saber estar que no tuvo el año pasado cuando gracias a Zickler no se hizo el ridículo. Eso demustra que este equipo se va haciendo más grande.
Ahora hay que levantarse porque hoy a las 21:20 nos jugamos el último escalón del podio frente al Oscar Sánchez, sin Gio y Valdano, con la duda de Perisgol y con la vuelta de Julio. Es complicado jugar un partido para el que este equipo no estaba destinado pero vamos a intentar dejar buen sabor de boca, simpre intentando jugar bien a fútbol porque sólo así se ama este deporte.
Força Aibó.
Pero el fútbol ayudado por sus jueces, esos personajes vestidos de amarillo o negro, se empeña en ser “grande” y premiar a los equipos que se encierran en su área y que buscan aburrir al respetable y desterrar el elemento que distingue a este deporte: el gol.
Que sería el baloncesto sin canastas, el tenis sin golpes ganadores, el béisbol sin carreras ,seguramente no existirían, pues el fútbol sí existe sin goles.
Ayer quedamos eliminados “gracias” a todo esto, pero debemos estar orgullosos de haber glorificado el fútbol de haber intentado hacerlo grande aunque él se empeñe en empequeñercerse. Cuántas veces hemos llorado la eliminación de la selección española que siempre intenta jugar bien a este deporte por equipos que sólo defienden, ahora nos toca a nosotros. Esperemos que algún día se nos recompense como ocurrió este verano con la roja de España. Esta es la crónica:
El Aibó ya estaba calentando 15 minutos antes del comienzo del partido, mientras se diputaba la primera semifinal entre el ADL y Oscar Sánchez, se veía al equipo seguro de sí mismo, se sabían superiores y querían demostrarlo.
El equipo al completo, como ocurrió en cuartos, se reunió en “roglet” antes del pitido inicial y recibió de Gio la mejor arenga que se puede hacer antes de un partido: “Chavales, salir y disfrutar”. Así empezó el encuetro con Un Aibó que formaba con Daviz, Zickler, Raúl, Gio, Jose y Valdano. Los primeros minutos fueron de tanteo entre los dos equipos que mostraron sus intenciones, el Aibó la de crear y los panteras destruir.
Durante los diez primeros minutos el Aibó sólo inquietó a Eloy con tiros de fuera del Área por medio de Raúl y Gio. Pero en el minuto 12 llegaba la primera ocasión clara cuando Raúl se interna por banda izquierda y deja sólo a la “sangrantana” Rafa que no acierta a superar a Eloy, el rechaze lo recoge Raúl pero un defensa saca bajo palos.
Después lo intentó Fininho con un par de internadas que no encuentran rematador, y Perisgol desde fuera en una subida de Kikinho. Los panteras solo habían lanzado un par de faltas que se perdieron desviadas.
En la segunda parte el Aibó se dejó de milongas y salió con la 5ª marcha a paro el partido, vimos los mejores momentos del equipo. Valdano remató un cabezazo a la cepa del poste, Raúl se internó en una jugada que el árbitro desbarató por fuera de juego, Kikinho no llegó a un pase magistral de Jose, el arbitro pitaba saque de puerta cuando Raúl había recibido un plantillazo en la frontal y los panteras habían despejado a corner y éste volvía a pitar peligro en un córner que intentó rematar Kikinho.
Entonces llegó la machada, un exceso de confianza en un pase de Zickler lo cortan los panteras que se plantan dos contra Daviz, el gran portero rojillo les aguanta, parecía que nadie quería chutar hasta que Jona remata Daviz desvía con la mala suerte que el balón supera a Zickler por arriba cuando ya había llegado a tapar portería.0-1 y mazazo tremendo.
Entonces al Aibó realizó cambios para refrescar al equipo y surtió efecto cuando Gio tocaba un balón largo en el área y Valdano lo remachaba en el segundo palo para empatar el partido 1-1. El Aibó siguió en sus trece con un falta sacada en corto por Kikinho a Gio que se perdía por poco, pero entonces llegó la jugada clave del partido. Un balón a la espalda de la defensa de los panteras lo corría la sangrantana Rafa que lograba llevarse el balón ante la salida de Eloy que lo tumbaba con un patada a la altura del muslo dentro del área.
Se hacía el silencio en el estadio y cuando todos esperaban el penalti el señor colegiado señalaba saque de puerta mientras Rafa y Perisgol que también había sido cazado por un defensa se retorcían de dolor en el suelo. Increíble pero cierto, las insistentes protestas de todo el equipo las respondió el árbitro con chulería y para más INRI en la siguiente jugada pita el final del encuentro sin descontar un solo minuto.
Se volvía a llegar a los penaltis, esta vez tiraban Fino, Gio y Kikinho. Fino lanzaba el primero flojo a las manos de Eloy fallando su primer penal con la camisa rojilla y los panteras marcaban el primero. Se mascaba la tragedia. Pero en la siguiente ronda Gio anotaba con su gran seguridad y Daviz hacía un paradón a Jona para empatar.
Le tocaba a Kikinho, éste lanza colocado a la cepa del poste pero Eloy realiza un paradón, estábamos en las manos de Daviz. Pero esta vez el gran portero rojillo no pudo evitar la derrota. 2-1 en los penaltis y a casa.
Lo positivo es que a pesar de la injusticia el Aibó aceptó la derrota con toda deportividad y dando la enhorabuena a los panteras (que si estan en la final es porque lo han luchado tampoco les quitemos todo el mérito), demostrando el saber estar que no tuvo el año pasado cuando gracias a Zickler no se hizo el ridículo. Eso demustra que este equipo se va haciendo más grande.
Ahora hay que levantarse porque hoy a las 21:20 nos jugamos el último escalón del podio frente al Oscar Sánchez, sin Gio y Valdano, con la duda de Perisgol y con la vuelta de Julio. Es complicado jugar un partido para el que este equipo no estaba destinado pero vamos a intentar dejar buen sabor de boca, simpre intentando jugar bien a fútbol porque sólo así se ama este deporte.
Força Aibó.
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