lunes, 28 de julio de 2008

Somos grandes!! 3-3.(3-1)

Día 25 de Julio, caía la noche en Burriana. Cada jugador rojillo se disponía a hacer su propio ritual más íntimo, el que se hace antes de cada partido, ese que se supone que da suerte, hasta ahora todo había sido más que menos un juego pero el viernes cuando caía la noche en Burriana, cuando los jugadores del Aibó llegaban al Llombai no se respiraba un ambiente de fiesta, se intuía en el rostro de cada jugador mucha responsabilidad.

Sobre las 22,00 horas en el césped empezaba a verse ya a los jugadores rojillos calentando, aunque 10 minutos antes ya lo estaba haciendo el Wallride Skate. Los aficionados rojillos no cesaron de hacer fotos como si fuera el último encuentro que iban a poder ver a su equipo pero su equipo no estaba supuesto a que esto fuera así.

El míster nos sorprendió variando es dibujo táctico del equipo par jugar con una alineación, a priori más ofensiva, 2-3-1. Daviz en la puerta, Kikinho y Zickler atrás, Ferrán y Jose en bandas Raúl al centro y Rafa arriba.

Lo que podía ser un suicidio contra los actuales campeones se tradujo en un mejor orden dentro del campo, mucha más posesión y sobre todo, dominar el centro del campo, algo que no se había conseguido en los partidos anteriores. Así pues, transcurrieron los primeros minutos, un Aibó dominando con un juego canalizado y los actuales campeones esperando la contra. El partido parecía dominado hasta que en el minuto 9 en un saque de esquina Montoya se zafaba del marcaje de Kikinho, Daviz salía en falso y aunque Raúl intentaba impedir el remate el jugador del Wallride remataba a placer el 1-0.

Era injusto, pero en nuestros jugadores no se veían esas caras de otras ocasiones, se sabían capaces de remontar aquello y en 5 minutos lo iban a conseguir. Primero era una falta en la frontal que lanza magistralmente Kikinho a la mismísima cruceta, el rechaze le llega a Gio que empalma un chut con el exterior para poner el 1-1. El segundo hacía justicia a le mejor combinación del partido, desde Daviz que sacaba en corto a Kikinho, Raúl recibía en el círculo central se metía entre dos defensas y se apoyaba en Rafa que de espaldas la portería con un toque sutil con el exterior habilitaba a Gio que fusilaba al portero contrario adelantando al Aibó en el marcador.

Este gol dio alas al equipo que aguantó perfectamente el envite del Wallride Skate que jugó sus mejores minutos, Kikinho ganaba su guerra con Jose Boix, Julio y Fininho pusieron la ralla en defensa y Perisgol era una auténtica pesadilla para los centrales Jose Carlos y Roldán incluso está punto de marcar en una falta de Gio en la que mete la cabeza pero la fuerza del disparo le impide dirigir el testarazo.

Así pues acabó la primera mitad con el Aibó por delante, haciendo justicia en el marcador, en el descanso un histórico del Club Vicente Ribes, intentaba corregir los riesgos que se tomaban a veces en el momento de la salida del balón, intentando evitar el mal de siempre, recibir goles a la contra y más cuando se iba por delante en el marcador.

Esas instrucciones sirvieron para que el equipo controlara el partido a la perfección, marcando los tempos del partido, jugando la pelota, con el equipo contrario asfixiado corriendo detrás de ella. Incluso el colegiado anuló un golazo impresionante de Perisgol.

Pero no podía ser tan fácil, el Wallride Skate recurrió ya a los balones largos buscando a Montoya que sacó varias faltas en la frontal del área. Primero era él mismo quién marcaba con un tiro ajustado al palo en el que Daviz podría haber hecho algo más, y después no iba a poder hacer nada cuando Saúl lanzaba una falta que se colaba por medio de la barrera. 3-2 y 10 minutos para el final. Había que recurrir a la épica.

Estos dos goles sentaron como un jarro de agua fría en la parroquia rojilla que veía muy complicado el partido pero Raúl encontraba la línea de cal en un pase de Zickler siempre raseando el balón para forzar un córner. Mismos protagonistas Kikinho y Montoya. Esta vez el central rojillo le devolvía la papeleta y se zafaba del marcaje para atestar un cabezazo que fusilaba la portería contraria. (No vamos a hablar de la celebración).

Aún quedaban ocho minutos, el Aibó mostraba más fuerza física y más juego. Perisgol calcó otro remate como el que le habían anulado pero esta vez salió desviado. El Wallride skate seguía sobreviviendo a base de sacar faltas en la frontal, Montoya sacó una desde la izquierda y Aranzubia esta vez sí se adornaba para sacar a córner el balón.

Y llegó la jugada que podría haber decidido, Roldán siendo el último intenta controlar con el pecho un balón, pero Raúl consigue meter la puntera para habilitar a Rafa que solo ante el portero eleva demasiado el balón que se pierde y con él el partido que llegaba a la tanda de penaltis.

Como ya dijimos en esta web, la maldición del Aibó ya estaba superada y los fantasmas no debían aparecer por el Llombai, hasta 5 jugadores pidieron lanzar y eso daba muestras de la seguridad del equipo. Al final Kikinho y Perisgol se quedaron sin penalti. Lanzaban Fininho que aún no ha fallado con el Aibó, Gio que lleva 3 años sin fallar en partido oficial y Julio que no vamos a descubrir ahora los que ha conseguido con el Cafo’s.

Lanzaba primero Fininho, tenía el respaldo de todo el equipo que abrazado en el centro del campo empujaba al jugador brasileño, lo ajustaba a la escuadra derecha engañando al portero. Magistral. 1-0. Montoya autor de dos goles plantaba el balón y Daviz se hacía grande en la portería, hace justo un años no permitió que el Frutinter marcara un solo penalti, Montoya intente retratar a Fininho pero Daviz le adivina la intención y para!!. A continuación la seguridad de Gio plasma el 2-0 en el marcador y nos acercaba al sueño. Daviz no conseguía parar otra vez y el resultado se ajustaba.
Pero el destino le tenía reservado a Julio el tercer penalti, fatídico para el Aibo y para Raúl. Todo el equipo agarrado en el centro del campo, Julio plantaba el balón, desde la grada se oían gritos contra el jugador rojillo como “estás acabao”, pero aquello se parecía demasiado el Ernst Happel de Viena, y allí Cesc no falló y Julio tampoco. Todos corrieron a abrazar al 9 del Aibó mientras este hacía callar a la grada y se agarraba el escudo. Los campeones habían caído y lo había hecho además justamente.

Ya dijimos que nuestro equipo se había preparado para este partido y no nos falló. Ahora volvemos a reeditar la final del año pasado contra los panteras a los que nunca hemos ganado en partido oficial. Dos derrotas y un empate.

Miércoles 23:20, por un puesto en la final y simplemente porque somos mejores debemos jugar la final el viernes. Pero eso sí, no hay que perder los valores que nos han llevado hasta aquí, lucha, juego en equipo pero sobre todo el juego de toque y de ataque. Por esto el futbol nos debería meter en la final.

Como me recuerda este mes de Julio al de Junio pasado, como me recuerda la roja del Aibó a la roja de España…

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