El Aibó saltaaba al campo sabiendo que posiblemnte jugaba el partido más fácil de todos los que quedaban, aunque también sabían que en el campo de tierra las fuerzas se igualan y el partido se podía complicar como pasó en el primero. Y esa es la mala noticia, que los rojillos juegen posiblemente tan sólo 2 partidos en césped artificial mientras que jugarán 5 en el patatal, y el juego de combinación rápido y raseanado la pelota que práctica el equipo rojillo ahí es imposible.
De ahí que la junta directiva esté pensado en presentar una queja formal a la organización para por lo menos jugar un pártido más en césped.
Con todo esto, el Aibó empezó jugando con Daviz, Finiho, Kikinho, Gio, Rafa, Pablo y Raúl. Normalmente es el Aibó quien sale con el freno de mano puesto en los primeros minutos pero un Wallaroo excesivamente temeroso y abrumado por la cita concedió demasiadas facilidades y pronto se adelantaría en el marcador con un gol de Rafa.
A partir de ahí apareció otra vez la peor cara del Aibó, y es que contra este tipo de equipos que no quieren jugar a fútbol y que se encierran en su área es realmente cuando más díficil es jugar, y más cuando el terreno de juego está tan irregular. Sobre el minuto 15 ya había avisado el Wallaroo con un mano a mano que resolvió bien Aranzubia, como suele hacerlo. Pero en la segunda ocasión ya no pudo hacer nada contra la pasividad de la defensa rojilla que dejó rematar por dos ocasiones a los delanteros villarealenses, estrellando la primera en el travesaño y la segunda al "gamber". Lo dicho demasiada pasividad, 1-1.
Con este resultado, el Wallaroo se encerró aún más y el partido empezó a recordar mucho al primero, con un Aibó muy fallón arriba e inseguro atrás.
En la segunda mitad el guión no cambió hasta que Fininho máximo asistente del equipo(3 asistencias) y también el más targeteado (3 amarillas en 3 partidos) lanzaba un balón largo desde el carril izquierdo, Valdano lo pichaba a lo Zizou y fusilaba al portero con la derecha consiguiendo su tercer gol en el campeonato.
El gol no sirvió para que el Aibó ganara en seguridad y pasó muchos apuros defensivos hasta que en una de las ya clásicas salidas de Kikinho a lo Manolo Sanchis lanzaba un balón perfecto con el exterior de la pierna derecha hacia Rafa que la picaba por encima del portero, ahora sí, llegaba la tranquilidad.
Hasta el pitido final, las ocasiones se sucedía en la portería del Wallaroo hasta que Perisgol se marca una jugada personal regateando a los 5 defensas y marcando el 4-1 con el delirio para la afición.
Así pues, el Aibó se sitúa con estos tres puntos tercero, a uno de los dos líderes el Bar Santi y el Gres Onda B, la sorpresa hasta ahora del torneo. El jueves a las 23,20 enfrentamiento entre el tercero y el cuarto ; Aibó-Tasca La Cabaña(Manolo Porro), un equipo con gran calidad, para esta web el favorito para el primer puesto del grupo. Pero son 3 puntos muy importantes ya que significan poner pie y medio en los cuartos. Tienen que ser nuestros!!!!!
miércoles, 9 de julio de 2008
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